El Sindicato de Trabajadores de Minera Spence denunció despidos injustificados de decenas de operarios y supervisores en la faena ubicada en la Región de Antofagasta.
De acuerdo a lo señalado por la organización sindical “esta medida es injustificada, ya que la compañía registró niveles de producción récord y excedentes operacionales significativos durante el último ejercicio financiero, por lo que está reducción de personal respondió a una estrategia de optimización de costos que no consideró el compromiso de la dotación local”.
Debido a estas desvinculaciones, el Sindicato Spence convocó a una movilización de los trabajadores que incluyó asambleas informativas y la paralización parcial de algunas áreas operativas como señal de protesta ante la medida que consideraron como injusta.
“La empresa utilizó el argumento de necesidades de la empresa para ejecutar los despidos, a pesar de que los informes de sostenibilidad y resultados trimestrales mostraron una solidez económica excepcional. El grupo minero BHP, controlador del yacimiento, reportó recientemente un incremento en sus ganancias globales impulsado por el alto precio de los metales y la eficiencia en sus activos chilenos”, indicaron.
“Solicitamos la intervención de la Inspección del Trabajo para revisar la legalidad de los finiquitos y verificar si existieron causales reales que permitieran la desvinculación de personal calificado. Los operarios señalaron que la carga laboral aumentó de manera considerable en los últimos meses debido a la puesta en marcha de nuevos proyectos de lixiviación, lo que hizo aún más contradictoria la decisión de reducir la plantilla. La situación generó un clima de incertidumbre entre los empleados que permanecieron en sus puestos ante posibles nuevas jornadas de despidos”, agregaron.
Desde la administración de minera Spence indicaron que “la reestructuración obedeció a un plan de modernización tecnológica y a la finalización de etapas específicas en el ciclo de vida del mineral. En ese sentido, la compañía afirmó que el proceso se realizó bajo estricto cumplimiento de la normativa laboral vigente y que se ofrecieron planes de salida que superaron las exigencias legales”.
Frente a esta determinación, los trabajadores insistieron en que “el modelo de gestión priorizó la rentabilidad inmediata de los accionistas por sobre la estabilidad de las familias de la zona”.
El conflicto, escaló a nivel parlamentario, donde algunos representantes de la Comisión de Minería de la Cámara de Diputados anunciaron que pedirán informes a la empresa controlada por BHP, para conocer el detalle de las indemnizaciones y los criterios de selección aplicados.
Los legisladores expresaron su preocupación por el impacto social que estas medidas tuvieron en la comunidad de Sierra Gorda y Antofagasta, considerando que minera Spence es uno de los principales empleadores de la provincia, instando a las partes a mantener canales de diálogo abiertos para evitar que la productividad del sector no se vea comprometida.
Frente a este escenario, el Sindicato Spence anunció acciones legales colectivas si no se logra una mesa de negociación para frenar la salida de más personal durante el primer semestre de 2026.
La organización, subrayó que las empresas transnacionales que operan en territorio nacional deben mantener una coherencia entre sus discursos de responsabilidad social y las acciones que afectan la empleabilidad de sus colaboradores.